Los valores del Colegio Notre Dame han sido un fundamento para la formación de nuestros y nuestras estudiantes desde nuestra fundación.  Brotan de las enseñanzas de Jesús quien nos dice que “la Verdad los hará libres”, que nos amemos unos a otros “como yo los ha amado”, que “no hagas con otros lo que no quieres que hagan contigo” y que “en el cumplimiento del deber no sean flojos” (Arrieta, 2002).

  • Lealtad: Es la fidelidad a la verdad, siempre y en todo lugar. En ella está el ejercicio de la libertad.

Se oponen a la lealtad: la mentira, el engaño, la falsedad, el cinismo, el encubrimiento, el “no meterse”, el no asumir responsablemente las consecuencias de las decisiones erradas o no ser capaz de autocontrolarse.

  • Fraternidad: Es estar dispuesto a servir a la familia, a los compañeros y al prójimo, aprovechando los dones y talentos que Dios ha entregado a cada uno. Esto implica ayudar, colaborar, apoyar, estar disponible, escuchar, aconsejar, plantear soluciones.

Se opone a la fraternidad: el matonaje (bullying), los abusos, los sobrenombres hirientes, el desprestigio, la falta de compromiso con los demás, la falta de sensibilidad solidaria con los que más necesitan.

  • Cortesía: Es el respeto por las personas en su dignidad de hijos e hijas de Dios y hermanos nuestros. Se manifiesta en el buen trato comunitario y en el ejercicio de una sana convivencia. 

Se opone a la cortesía: el trato grosero, la falta de respeto a las opiniones ajenas, no respetar el tiempo del otro.

  • Carácter: Es la fuerza de voluntad y esfuerzo permanente que cada uno debe manifestar. Es el empeño que se pone para que nada quede inconcluso. Es la voluntad de salir adelante a pesar de las dificultades.  Esto implica responsabilidad, esfuerzo, empeño, voluntad, compromiso y autocontrol.

Se opone al carácter la irresponsabilidad con los trabajos asumidos, la desorganización en el tiempo personal libre, dar el mínimo suficiente.

  • Conducta: Se manifiesta en la participación en el contexto de la comunidad, con un comportamiento tal que permita el máximo aprovechamiento de esa participación para el desarrollo personal. Esto implica en el aula poner atención, tomar notas, dar opiniones, saber callar cuando corresponde y escuchar las opiniones ajenas.

Se opone a la conducta: hacer lo que uno quiere, imponer el propio interés por conversar, hablar, jugar, por sobre los intereses del curso.

  • Orden: Es procurar mantener las condiciones internas y ambientales más adecuadas para realizar un trabajo eficiente. Esto implica tener útiles y materiales para las correspondientes asignaturas, mantener un ambiente de trabajo óptimo, realizar a tiempo los trabajos y tareas encomendadas.

Se opone al orden: el incumplimiento en las fechas comprometidas y la falta de puntualidad en los compromisos.

  • Aplicación: Es la acción de poner en práctica y cumplir todas las exigencias académicas y formativas, en forma sistemática, dedicándose el tiempo que ellas requieran, por medio del amor que ponemos en las cosas que hacemos.

Se opone a la aplicación la falta de métodos de trabajo o de estudio, la realización de trabajos a última hora, no aprovechar la clase como tiempo de aprendizaje, no dedicar tiempo suficiente al trabajo o al estudio.